eVuelve MotoGP, pero no vuelve su campeón. Jorge Martín ha pasado de acabar la temporada 2024 por todo lo alto, a empezar el curso 2025 en la sombra y en desventaja: el vigente rey de la máxima categoría no podrá iniciar la defensa de su título en Tailandia —convirtiéndose en el primer campeón en no correr en el Gran Premio inaugural en casi 50 años— y tampoco estará en Argentina tras una lesión que le ha obligado a pasar por el quirófano.
La campaña empezó torciéndose para Martinator en la primera jornada de pretemporada en Sepang: en la curva dos del circuito malasio, perdió el control de su moto, salió despedido y cayó violentamente contra el asfalto. Hasta ahí llegaba su preparación en los test oficiales, aunque no estaba perdido todo antes de la temporada... hasta una fatídica sesión de entrenamiento: en su primera vez en la moto tras su caída en Malasia, otro highside ponía contra las cuerdas al piloto de Aprilia, que sumó otras cuatro fracturas a las tres que ya tenía.
"Le dije que escuchara y respetara su cuerpo, todavía es joven y tiene muchas carreras por delante", ha sido el consejo de Marc Márquez, con ocho campeonatos del mundo y un calvario de lesiones que le alejaron de lo más alto durante demasiado tiempo a sus espaldas. Dicho y hecho: Jorge no estará en Tailandia —ni siquiera ha aparecido en la foto oficial de la parrilla— y tampoco en Argentina. Y es duda para Austin.
Un mal inicio de 2025 que ya solo puede servir al de San Sebastián de los Reyes como una motivación más: "Si algo tengo claro es que los golpes pueden superarse. No sé si esto me hará más fuerte, pero sí sé que voy a salir adelante, como siempre lo he hecho. Ahora mi único objetivo es recuperarme al 100% para volver a competir y disfrutar de mi pasión, que son las motos. Porque carreras hay muchas, pero mano solo hay una", reflexionó Martín en un mensaje en sus redes sociales.
Una cuenta pendiente con Ducati
Más allá de esas ganas por volver a competir tras un tiempo lejos de la pista, y del reto que supone defender el campeonato y volver a coronarse, Martinator tiene una cuenta pendiente con Ducati: el equipo italiano le puso un contrato sobre la mesa para convertirle en piloto de fábrica y, cuando el ex de Pramac ya había dado el 'sí', se echó atrás para darle a Marc Márquez el garaje junto al de Pecco Bagnaia.
La decisión de Gigi Dall'Igna provocó una reacción contundente de Jorge: dejar Ducati y sus equipos satélite para cumplir su sueño de pilotar para un equipo oficial. Así aterrizó en Aprilia, que le ha convertido en su cabeza de proyecto.
El '1' todavía no ha conseguido domar su RS-GP25 ni ha podido ayudar a su nuevo equipo a recoger datos sobre ella al perderse la pretemporada, por lo que tendrá que echar mano de los datos de su compañero, Marco Bezzecchi y también ex de Ducati. Su aventura en MotoGP empieza más tarde, pero en un campeonato tan largo, Martinator sigue teniendo muchas opciones de seguir sentado en el trono.