Los semáforos están a punto de apagarse para que los motores empiecen a sonar en el primer Gran Premio de la temporada en Tailandia. Ya no hay más tiempo para pruebas: la temporada 2025 de MotoGP echa a rodar y no espera a su vigente campeón, un Jorge Martín que iniciará tarde su defensa del título porque su lesión en la mano y pie izquierdos le obligan a perderse las dos primeras carreras.
La ausencia del madrileño deja una oportunidad de oro a sus contendientes por la corona: hay otros cuatro campeones del mundo en la parrilla –Marc Márquez, Francesco Bagnaia, Fabio Quartararo y Joan Mir– que quieren volver a saborear la gloria, con Márquez y Bagnaia como grandes favoritos a volver a bañarse en champán.
El de Cervera quiere conseguir su noveno título tras reencontrarse con su mejor versión en su aventura de un año en Gresini, donde sumó victorias y podios para terminar tercero en el Mundial. Su espectacular rendimiento en la Ducati de 2023, a la que se adaptó muy rápido tras una década pilotando para Honda, le sirvió para conseguir el asiento en el equipo oficial de la fábrica italiana y desplazar al campeón cuando tenía prácticamente hecha su llegada a Ducati.
Al otro lado del garaje busca una estrella más Pecco Bagnaia. El gran representante de la nueva generación se llevó el título en 2022 y 2023, pero se quedó a las puertas en 2024 pese a firmar su temporada con más victorias (11 en 20 carreras). En 2025, tendrá una nueva oportunidad, aunque la dificultad sube un nivel más con la llegada de un Márquez que se adapta a la moto a pasos de gigante y que ha dejado muy buenas sensaciones durante los test.
Tan bien han ido que han colmado de confianza al ocho veces campeón del mundo antes de debutar en Buriram: "La primera carrera es especial y las mariposas son distintas a las que sentía al principio en el estómago, pero también están bien y lo cierto es que en los últimos años no lo sentía, pero este año estoy en el sitio adecuado y con la moto correcta para luchar por el campeonato y lo voy a dar todo".
Los dos arrancarán un paso por delante que el rival a batir: Jorge Martín. El madrileño se perdió la pretemporada en Sepang por una lesión y tampoco estará en el arranque del curso en Tailandia ni en Argentina tras sufrir una caída durante un entrenamiento que le ha dejado con varias fracturas en la mano izquierda y en el pie. De hecho, también está en duda su presencia en Austin.
En cuanto a las motos, Márquez y Bagnaia intentarán asaltar el trono partiendo con la misma montura: la Desmosedici 2025, que más allá de las nuevas suspensiones y la electrónica seguirá utilizando motor, chasis y paquete aerodinámico de su predecesora, y que, a priori, sigue partiendo como la moto más rápida de la parrilla. Eso sí, aún es pronto para hablar, porque todos los equipos han dado un paseo adelante: Yamaha ha hecho muchos cambios para volver a ser competitiva, como demuestra el optimismo de sus pilotos; KTM se ha mostrado rápida durante la pretemporada, quedándose muy cerca de los tiempos de Ducati; y el rendimiento de la Aprilia también ha mejorado. Por detrás, Honda empieza a asomar la cabeza con una evolución de su proyecto, aunque aún le queda trabajo por delante.
Esta temporada también se augura que sea la de consagración para una de las grandes promesas del motociclismo español: Pedro Acosta. El Tiburón de Mazarrón fue el rookie del año el curso pasado, en el que se subió hasta en cinco veces al podio. Solo la victoria se le resistió al murciano con GasGas, que en su salto al equipo oficial (KTM) buscará subirse a lo más alto del cajón para continuar con su progresión en la máxima categoría en este 2025.