La Audiencia de Navarra tomaba la decisión este jueves de reducir un año de pena a dos de los condenados de La Manada de Pamplona, José Ángel Prenda y Jesús Escudero, tras un recurso de ambos en la que solicitaban la aplicación de la Ley Orgánica 10/2022, de Garantía Integral de la Libertad Sexual, la conocida como 'ley del solo sí es sí'. Ahora cumplirán 14 años en vez de 15 por la violación grupal de los Sanfermines de 2016. No han sido los únicos. En septiembre de 2023, Ángel Boza hacía lo propio y también restaba un año de condena a su pena total.
En las resoluciones judiciales de este jueves, que pueden ser recurridas ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN), la Audiencia considera "jurídicamente obligado" seguir la doctrina jurisprudencial dictada por la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, que en julio de 2024 confirmó la rebaja a Boza. Precisamente, este hecho llevó a que la defensa de Prenda y Escudero pidiera la revisión de sus condenas. Así, la pena de los tres ha tenido que reducirse porque, con la llamada ley 'del solo sí es sí', quedaba situada dos años por encima del nuevo mínimo legal. Pero, ¿cuál es la situación actual de cada uno de los condenados?
José Ángel Prenda
José Ángel Prenda (1989), uno de los condenados más conocidos en este caso por ser considerado el líder y que fue el que inició la conversación el día de los hechos con la víctima, fue condenado en 2019 por el Tribunal Supremo a 15 años de prisión por "violación" grupal con el agravante de trato vejatorio. Antes, ya contaba con antecedentes penales por robo. Preso en la cárcel de Puerto III, en Cádiz, también cumple 4 años y 6 meses por delitos de abuso sexual y contra la intimidad en el caso de la víctima de Pozoblanco, a la que los acusados hicieron tocamientos mientras estaba inconsciente en un coche.
Según han informado varios medios desde que entraran en prisión, precisamente en 2019 con la sentencia final del Alto Tribunal, Prenda está "plenamente integrado" en la vida penitenciaria, trabaja e incluso disfruta de vis a vis con su novia.
Jesús Escudero
Jesús Escudero (1990), el otro que este jueves recibió la rebaja de condena, trabajaba como peluquero en el negocio de un familiar, algo que ha seguido haciendo dentro de la cárcel de Huelva. También fue condenado en 2019 por el Tribunal Supremo a 15 años de prisión por "violación" grupal con el agravante de trato vejatorio. En el caso de Pozoblanco, fue condenado a otros dos años y diez meses de cárcel y una multa económica por un delito de maltrato.
Él fue identificado por la Policía en su momento gracias a sus tatuajes: uno con la huella de un lobo en el costado y otro con un reloj con una esfera de grandes dimensiones. De su móvil procedía una de las grabaciones de la violación en grupo.
Ángel Boza
Ángel Boza (1991), el miembro más joven de La Manada y que viajó a los Sanfermines de 2016 como un viaje iniciático, cuando fue condenado por la violación grupal también a 15 años ya contaba con antecedentes por conducción bajo los efectos de alcohol y drogas y robo con fuerza. Preso en el Centro Penitenciario de Albolote, en Granada, donde también trabaja y lleva una vida tranquila. Fue el único que no participó en la otra agresión, la de Pozoblanco.
Alfonso Jesús Cabezuelo
Alfonso Jesús Cabezuelo (1988), soldado de profesión antes de ser detenido e integrante de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ubicada en Morón de la Frontera (Sevilla), se encuentra en la cárcel de Topas, en Salamanca y es el único de los condenados que se ha negado a solicitar una rebaja de su condena de 15 años por la ley 'del solo sí es sí'. Cabezuelo anunció en una carta abierta que no pedirá que se le revise la pena, expresando su deseo de cumplirla íntegramente y alcanzar su reinserción. Pese a que fue expulsado de Ejército, en prisión recibe un tratamiento especial como integrante del FIES 4, para evitar conflictos con otros presos.
Además de la sentencia del Supremo, Cabezuelo también fue condenado por la Sección Segunda de la Audiencia de Navarra a tres años y tres meses de prisión por un delito contra la intimidad por los vídeos y fotografías que tomaron de la violación grupal objeto de su condena inicial. Sentencia que el Supremo confirmó en 2020. También a los 2 años y 10 meses por el caso de Pozoblanco. En total suma una pena de 21 años y un mes. Aunque no es el que acumula el mayor tiempo de los cinco. Antes de todo también tenía antecedentes por un delito de lesiones, riña tumultuaria y desorden público.
Antonio Manuel Guerrero
Antonio Manuel Guerrero (1989), primo de Escudero, se encuentra en la prisión de Sevilla I. Miembro de la Guardia Civil, también perdió su condición con la sentencia y recibe un tratamiento especial como integrante del FIES 4, para evitar conflictos con otros presos. Aparte de los 15 años por la violación en grupo de Pamplona, también fue condenado a dos años de prisión por robarle el móvil a la víctima más una multa de 300 euros, y a otros tres años y tres meses por grabar siete vídeos y tomar dos fotos de la violación que luego difundió por Whatsapp.
También suma dos años y diez meses por la agresión de Pozoblanco. En total, tendrá que cumplir 23 años y un mes y, de momento, no ha dado un paso al frente para restar el año, como han hecho sus otros tres compañeros. Durante su estancia en prisión fue padre tras un vis a vis con su novia de siempre.