Los siete planetas del sistema solar (además de la Tierra) serán durante el atardecer de este viernes visibles gracias a una infrecuente alineación que no volverá a repetirse hasta dentro de 400 años. Aunque técnicamente serán perceptibles, el ojo humano, sin los medios pertinentes, no podrá apreciar todos.
"Mercurio, Neptuno y Saturno están muy cerca del horizonte al anochecer y, en particular en el caso de Neptuno y Saturno, será difícil verlos en el crepúsculo. Además, la presencia de Urano, como Neptuno, es muy débil, por lo que será casi imposible encontrarlo sin un par de binoculares o un telescopio", ha explicado el doctor Greg Brown, astrónomo del Observatorio Real de Greenwich, a PA Media. Por el contrario, Venus, Júpiter y Marte sí serán muy fáciles de ver.
El fenómeno ofrece un bonito efecto óptico y una oportunidad única para que los aficionados a la astronomía puedan contemplar a simple vista y fotografiar planetas, pero la aparente alineación o conjunción planetaria, que comenzó en enero y se va a prolongar hasta los primeros días de marzo, no es un evento astronómico excepcional ni tiene un interés científico especial.
La aparente alineación planetaria comenzó en enero con cuatro planetas (Venus, Saturno, Júpiter y Marte) y durante los últimos días se ha sumado a ese "desfile" el diminuto Mercurio, el más pequeño del Sistema Solar y el más difícil de ver debido a su proximidad al Sol.
Las "alineaciones" planetarias han estado siempre rodeadas de un halo de misticismo muy alejado del rigor científico, y aunque algunas de ellas han quedado registradas como "históricas" —como la de 1982—, la ciencia ha demostrado que en realidad nunca se llega a producir esa conjunción perfecta de los ocho planetas.